Horóscopo chino y calendario

El eto japonés: los doce animales tal como se viven en Japón

Japón heredó el ciclo de doce animales pero lo cambió en dos sitios y lo mueve al 1 de enero. Postales, amuletos y por qué el jabalí sustituye al cerdo.

Actualizado el

El eto japonés: los doce animales tal como se viven en Japón

En Japón también existe un ciclo de doce animales: rata, buey, tigre, conejo, dragón, serpiente, caballo, oveja, mono, gallo, perro y jabalí. Cada año se asocia con uno de ellos y, cuando llega el Año Nuevo, el animal correspondiente aparece en felicitaciones, calendarios, adornos y otros objetos cotidianos.

A este sistema se le suele llamar eto (干支) y fuera de Japón es frecuente describirlo como «zodiaco japonés». Pero hay un matiz importante: técnicamente, eto es más que una rueda de doce animales. Para entender por qué, hay que distinguir entre eto, jūnishi y los animales asociados a las doce ramas.

Qué es el eto japonés

Los doce animales que solemos identificar con el zodiaco japonés están asociados a los jūnishi (十二支), las doce ramas terrestres de un antiguo sistema de calendario procedente de China y posteriormente adoptado en Japón.

Según la Biblioteca Nacional de la Dieta de Japón, las doce ramas servían originalmente para expresar un ciclo de doce meses y más tarde se asociaron con doce animales.

Las ramas son:

子、丑、寅、卯、辰、巳、午、未、申、酉、戌、亥.

En japonés tienen unas lecturas tradicionales que no siempre coinciden con la palabra habitual para designar al animal. Por ejemplo, la primera rama, 子, se lee ne en este contexto y se asocia con la rata o el ratón, mientras que la palabra corriente para ratón es nezumi (鼠).

Esta distinción ayuda a entender por qué el eto no es simplemente una lista japonesa de animales.

Eto, jūnishi y «zodiaco japonés» no son exactamente lo mismo

En conversaciones informales, hablar del eto de un año suele equivaler a hablar de su animal. Sin embargo, eto (干支) tiene un significado histórico más amplio.

El sistema combina dos series:

  • los jikkan (十干), diez troncos celestes;
  • los jūnishi (十二支), doce ramas terrestres.

Al combinar ambas series de forma ordenada se obtiene un ciclo de 60 combinaciones, conocido como rokkan-shi o ciclo sexagenario. Después de sesenta posiciones, la combinación vuelve al comienzo.

Por eso los doce animales representan solo una parte del sistema.

La diferencia no impide que en el japonés cotidiano eto se utilice para hablar del animal del año. Lo importante es no confundir ese uso habitual con la estructura completa del calendario tradicional.

Si lo que quieres es averiguar el animal asociado a tu nacimiento, puedes consultar nuestra guía para calcular tu signo según el año y la fecha de nacimiento.

Eto, jūnishi y «zodiaco japonés» no son exactamente lo mismo

Los doce animales del eto japonés

El ciclo mantiene siempre el mismo orden.

RamaLecturaAnimalJaponés
子nerata o ratón鼠 (nezumi)
丑ushibuey牛 (ushi)
寅toratigre虎 (tora)
卯uconejo兎 (usagi)
辰tatsudragón竜 / 龍 (ryū, tatsu)
巳miserpiente蛇 (hebi)
午umacaballo馬 (uma)
未hitsujioveja羊 (hitsuji)
申sarumono猿 (saru)
酉torigallo / ave鶏 / 鳥
戌inuperro犬 (inu)
亥ijabalí猪 (inoshishi)

Estas lecturas tradicionales están documentadas en los materiales sobre el calendario japonés de la Biblioteca Nacional de la Dieta.

Hay además un detalle fácil de pasar por alto: los caracteres de las ramas no son simplemente los kanji normales de los animales. 午, por ejemplo, es la rama asociada al caballo, mientras que «caballo» se escribe normalmente 馬.

De la rata al jabalí: cómo entender los doce animales

Las listas modernas del zodiaco suelen atribuir a cada animal una personalidad: el Tigre sería valiente, el Mono ingenioso, el Buey trabajador…

Ese tipo de interpretaciones pertenece al terreno de las creencias populares y la adivinación. No conviene confundirlas con la función histórica del sistema calendárico.

Para comprender el eto en Japón resulta más útil fijarse en qué animal corresponde a cada rama y en cómo esas asociaciones han entrado en el lenguaje, la iconografía y las costumbres.

子 (ne): la rata

子 es la primera de las doce ramas y se asocia con la rata o el ratón.

Su posición inicial es importante: después de 亥, el ciclo vuelve otra vez a 子. Por eso, en una representación circular de los jūnishi, la rata funciona como punto de partida convencional.

丑 (ushi): el buey

丑 es la segunda rama y se relaciona con el buey o el ganado bovino.

Aquí se produce una coincidencia cómoda para quien estudia japonés: ushi también es la palabra habitual para vaca o buey, aunque el carácter corriente del animal es 牛.

寅 (tora): el tigre

寅 corresponde al tigre, tora (虎).

Es un buen ejemplo de la diferencia entre el signo calendárico y el nombre zoológico: la rama se escribe 寅, pero el animal se escribe normalmente 虎.

卯 (u): el conejo

La cuarta rama, 卯, se lee tradicionalmente u y está asociada al conejo.

En japonés moderno, sin embargo, conejo es usagi (兎 o 兔). Por eso encontrar 卯 en un calendario no significa que sea la forma habitual de escribir «conejo».

辰 (tatsu): el dragón

辰 corresponde al dragón y es el único animal fantástico de los doce.

El dragón japonés puede escribirse 竜 o 龍 y recibe, entre otras, las lecturas ryū y tatsu según el contexto.

巳 (mi): la serpiente

巳, leído mi, está asociado a la serpiente.

La palabra corriente para serpiente es hebi (蛇). De nuevo, el carácter calendárico y el nombre normal del animal son distintos.

午 (uma): el caballo

午 corresponde al caballo y se lee uma en los jūnishi.

No debe confundirse con 馬, el kanji habitual de caballo. El carácter 午 permanece además en palabras modernas relacionadas con el mediodía: gozen (午前, antes del mediodía) y gogo (午後, después del mediodía), un vestigio de sistemas tradicionales que también utilizaron las ramas para dividir y expresar el tiempo.

未 (hitsuji): la oveja

未 se asocia con hitsuji (羊).

Traducirlo simplemente como «cabra» u «oveja» puede variar según la tradición cultural que se esté describiendo. En el contexto japonés se representa habitualmente como hitsuji, término que corresponde a oveja.

申 (saru): el mono

申 se lee saru y corresponde al mono, normalmente escrito 猿.

Como ocurre con otros animales de la serie, 申 tiene funciones propias como signo calendárico y no sustituye al kanji corriente del animal.

酉 (tori): el gallo

酉, tori, es la décima rama.

En las listas occidentales suele traducirse como gallo. El japonés tori tiene un sentido más amplio relacionado con las aves, aunque la iconografía zodiacal se asocia tradicionalmente con el gallo o la gallina.

戌 (inu): el perro

戌 corresponde al perro y se lee inu.

La palabra cotidiana «perro» también se pronuncia inu, pero se escribe 犬. Es otra pareja que permite ver claramente la diferencia entre la rama y el animal que la representa.

亥 (i): el jabalí

La última rama, 亥, es especialmente interesante porque muestra cómo una misma tradición fue adaptándose de forma diferente según el lugar.

En Japón, 亥 se asocia con el jabalí, inoshishi (猪).

Y esto merece una explicación propia.

En Japón termina con un jabalí, no con un cerdo

Muchas ilustraciones internacionales del llamado «zodiaco chino» muestran un cerdo como duodécimo animal. En Japón es habitual encontrar en esa posición un jabalí.

No es un simple capricho de traducción. Cuando se habla específicamente de los doce animales japoneses, inoshishi es la identificación que conviene utilizar.

Esta diferencia también demuestra por qué hablar de un «zodiaco asiático» idéntico en todos los países puede resultar engañoso. El sistema tiene un origen compartido, pero las representaciones y asociaciones culturales no son necesariamente iguales en China, Japón, Corea, Vietnam u otros lugares donde se adoptó.

¿De dónde vienen los animales?

Las doce ramas no nacieron como doce descripciones de personalidad.

La Biblioteca Nacional de la Dieta explica que los jūnishi fueron originalmente denominaciones relacionadas con un ciclo de doce meses y que posteriormente se les asignaron doce animales.

Existen relatos populares que explican el orden mediante una carrera o una convocatoria de animales. Son una manera conocida de narrar y recordar el ciclo, pero una leyenda de este tipo no debe confundirse con una explicación histórica demostrada de su origen.

El sistema de troncos y ramas se desarrolló en China y llegó posteriormente a Japón junto con conocimientos calendáricos procedentes del continente.

Una vez incorporado, no quedó limitado a indicar años. Las doce ramas también se utilizaron históricamente para expresar meses, días, horas y direcciones.

El eto no aparece solo cuando alguien pregunta «¿de qué animal eres?»

Esta es quizá la mayor diferencia entre entender el eto como un horóscopo y entenderlo dentro de la cultura japonesa.

El animal del año se hace especialmente visible alrededor del Año Nuevo japonés. Puede aparecer en ilustraciones, calendarios, felicitaciones y objetos estacionales.

La relación entre calendario e imágenes de los animales tiene además precedentes históricos. Las colecciones de calendarios de la Biblioteca Nacional de la Dieta conservan ejemplos de época Edo en los que motivos vinculados al eto formaban parte del diseño de calendarios ilustrados.

Es decir, los animales no son únicamente etiquetas aplicadas retrospectivamente al año de nacimiento. También forman parte de una cultura visual del calendario.

Las felicitaciones de Año Nuevo y el animal del año

Uno de los lugares donde resulta más fácil reconocer el eto es en las felicitaciones de Año Nuevo o nengajō (年賀状).

Tradicionalmente se envían para felicitar el comienzo del año y sus diseños pueden incorporar símbolos estacionales, entre ellos el animal correspondiente.

Para un visitante extranjero, ver repetido un mismo animal en diciembre y enero —en papelería, ilustraciones y productos de temporada— puede parecer una moda momentánea. Dentro del contexto japonés, sin embargo, la elección se entiende inmediatamente por el ciclo de los jūnishi.

El animal cambia al comenzar un nuevo año del calendario japonés contemporáneo. Esto nos lleva a una confusión frecuente.

¿El animal japonés cambia el 1 de enero o en el Año Nuevo chino?

Cuando hablamos del eto utilizado actualmente en Japón para identificar el año, el cambio se entiende con el año civil japonés: el 1 de enero.

Esto no debe trasladarse automáticamente a una calculadora del horóscopo chino basada en el calendario lunisolar. Allí la frontera entre dos signos puede depender de la fecha del Año Nuevo chino.

Son contextos relacionados históricamente, pero no siempre intercambiables.

Si estás intentando determinar un signo conforme al calendario chino, especialmente para una persona nacida en enero o febrero, consulta primero cómo se determina la fecha del Año Nuevo chino en lugar de asignar el animal únicamente por el número del año.

Eto no es solo un ciclo de doce años

Si nos quedamos con los animales, el ciclo se repite cada doce años.

Pero el eto completo combina los doce jūnishi con los diez jikkan (十干).

Los diez troncos son:

甲 (kō / kinoe), 乙 (otsu / kinoto), 丙 (hei / hinoe), 丁 (tei / hinoto), 戊 (bo / tsuchinoe), 己 (ki / tsuchinoto), 庚 (kō / kanoe), 辛 (shin / kanoto), 壬 (jin / mizunoe) y 癸 (ki / mizunoto).

Estas series se combinan sucesivamente. Como 10 y 12 avanzan a la vez, la misma combinación vuelve a producirse después de 60 posiciones.

De ahí surge el ciclo sexagenario.

Este sistema está además relacionado históricamente con conceptos de los cinco elementos; si quieres profundizar en esa parte, puedes consultar nuestra explicación sobre los cinco elementos del horóscopo chino.

Eto no es solo un ciclo de doce años

Por qué cumplir 60 años tiene un significado especial: kanreki

La palabra kanreki (還暦) ayuda a ver que el antiguo sistema sigue dejando huellas en el vocabulario y las costumbres japonesas.

La Biblioteca Nacional de la Dieta explica que las combinaciones de los diez troncos y las doce ramas forman un ciclo de sesenta y que, cuando este completa una vuelta, se produce el kanreki.

El término se escribe 還暦:

  • 還 expresa la idea de regresar;
  • 暦 significa calendario.

La idea fundamental es, por tanto, volver al punto del ciclo calendárico correspondiente al nacimiento.

Por eso el sexagésimo cumpleaños tiene tradicionalmente un significado especial en Japón. No se trata simplemente de que el animal del nacimiento haya regresado —eso sucede cada doce años—, sino de que vuelve la combinación completa dentro del ciclo de sesenta.

Hinoe-uma: cuando una combinación adquirió una superstición propia

Uno de los ejemplos más conocidos de cómo el ciclo sexagenario pasó del calendario a las creencias populares es hinoe-uma (丙午).

丙 es uno de los diez troncos y 午 es la rama del caballo. Juntos forman una de las sesenta combinaciones.

En Japón se desarrollaron supersticiones específicas alrededor de los años hinoe-uma, especialmente relacionadas históricamente con las mujeres nacidas en ellos. Estas ideas pertenecen al ámbito de las creencias y de la historia social: no existe ninguna base para atribuir características personales a alguien por haber nacido bajo esa combinación.

El ejemplo es útil precisamente porque muestra que animal y eto completo no son lo mismo. Dos años del Caballo separados por doce años comparten 午, pero no necesariamente el mismo tronco celeste.

Entonces, ¿qué significa «mi eto» en Japón?

En una conversación cotidiana, si una persona japonesa pregunta por tu eto, normalmente no espera que recites una combinación calendárica completa de sesenta posiciones. Lo más probable es que la conversación gire en torno al animal correspondiente a tu año.

Pero detrás de esa sencilla respuesta existe un sistema bastante más amplio.

Los doce animales pertenecen a los jūnishi; estos se combinan con los diez jikkan para formar el eto completo y su ciclo de sesenta. A lo largo de la historia, las ramas también sirvieron para organizar meses, días, horas y direcciones.

Y todavía hoy el sistema deja rastros visibles: en el animal que acompaña al Año Nuevo, en las felicitaciones, en calendarios, en expresiones como kanreki y en referencias culturales que un simple listado de «personalidades zodiacales» no permite comprender.

Por eso resulta más preciso pensar en el eto japonés no como un horóscopo de doce personajes, sino como una parte del antiguo lenguaje del calendario que sigue siendo reconocible en el Japón actual.

Si quieres continuar por la parte calendárica, nuestra guía sobre cómo funcionan las fechas japonesas en documentos explica otra peculiaridad que sigue plenamente vigente: la convivencia del calendario occidental con las eras japonesas.

Puedes seguir descubriendo Japón, su cultura, su idioma y las historias que se esconden detrás de sus costumbres en nuestra siguiente guía: El signo del Dragón: años, carácter y compatibilidad

Sobre la autoría

Naoko Ishikawa

Naoko Ishikawa escribe en JaponMundo en las secciones «Frases y expresiones», «Cultura y tradiciones» y «Horóscopo chino y calendario», con 46 artículos publicados hasta ahora. Cómo buscamos las fuentes, comprobamos los datos y corregimos los errores lo explicamos en «Cómo comprobamos los datos».

Ver sus artículos

5 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *