Frases y expresiones

Onomatopeyas japonesas: el idioma dentro del idioma

Descubre cómo funcionan las onomatopeyas japonesas: giongo, giseigo y gitaigo, con ejemplos como dokidoki, kirakira y wakuwaku y sus matices en español.

Onomatopeyas japonesas: el idioma dentro del idioma

En japonés, una onomatopeya no tiene por qué representar un sonido. ワンワン (wan-wan) imita el ladrido de un perro, pero キラキラ (kirakira) describe algo que brilla y わくわく (wakuwaku), la expectación alegre que sentimos ante algo que nos hace ilusión.

Esta diferencia explica por qué las onomatopeyas japonesas son mucho más que los equivalentes de «pum», «miau» o «tic-tac». Sirven para expresar sonidos, movimientos, texturas, maneras de actuar, sensaciones y estados emocionales.

Entenderlas no consiste tanto en memorizar una lista como en aprender a reconocer qué imagen o sensación intenta transmitir cada palabra.

Qué son las onomatopeyas japonesas

En japonés se utiliza el término オノマトペ (onomatope) para hablar de este amplio conjunto de expresiones miméticas.

La primera diferencia importante con el español aparece enseguida.

Una expresión como:

ワンワン (wan-wan) — el ladrido de un perro

encaja perfectamente con lo que solemos llamar una onomatopeya.

También:

ザーザー (zāzā) — el sonido de una lluvia intensa

Pero otras resultan menos intuitivas:

キラキラ (kirakira) — brillar, centellear
ぐっすり (gussuri) — dormir profundamente
わくわく (wakuwaku) — sentir una expectación agradable

Ni el brillo ni la ilusión producen literalmente esos sonidos.

El National Institute for Japanese Language and Linguistics (NINJAL) explica esta distinción separando las expresiones que representan sonidos o voces de aquellas que simbolizan el estado o aspecto de una persona o una cosa. Esa segunda posibilidad es fundamental para entender por qué el vocabulario mimético japonés resulta tan expresivo.

Para un estudiante hispanohablante, por tanto, conviene pensar en las «onomatopeyas japonesas» como una categoría más amplia que nuestro «pum», «zas» o «miau».

Qué son las onomatopeyas japonesas

Giongo, giseigo y gitaigo: no todas representan

sonidos

Al estudiar japonés aparecen varios términos para clasificar estas palabras. Las fronteras y subdivisiones pueden variar según la clasificación lingüística empleada, así que es más útil comprender primero la diferencia fundamental.

Giseigo: las voces de seres vivos

擬声語 (giseigo) representa voces o sonidos producidos por personas y animales.

Por ejemplo:

  • ワンワン (wan-wan): ladrido de un perro.
  • ニャーニャー (nyā-nyā): maullido de un gato.
  • くすくす (kusukusu): risa contenida o entre dientes.

Aquí la relación con la onomatopeya española resulta bastante sencilla.

Lo interesante es que distintas lenguas interpretan de manera diferente un mismo sonido. Un perro español hace «guau», mientras que en japonés encontramos ワンワン. El animal no ha cambiado: ha cambiado la forma en que una lengua convierte lo escuchado en palabras.

Si estás empezando con el idioma, entender cómo funciona la pronunciación japonesa ayuda a no leer estas formas como si fueran transcripciones españolas.

Giongo: los sonidos del mundo

擬音語 (giongo) representa sonidos producidos por objetos, acciones o fenómenos.

Una puerta puede cerrarse:

バタン (batan)

Un objeto ligero puede caer o cerrarse con un sonido más pequeño:

パタン (patan)

Y una lluvia fuerte puede sonar:

ザーザー (zāzā)

Aquí aparece una característica importante: una onomatopeya no solo nos dice que «hubo un ruido». También puede sugerir intensidad, peso, repetición o manera en que se produjo.

Por eso aprender «batan = ruido de una puerta» y detenerse ahí hace perder buena parte de la información.

Gitaigo: describir lo que no suena

La categoría que suele resultar más sorprendente para un hispanohablante es 擬態語 (gitaigo).

Estas expresiones representan estados, apariencias o maneras de hacer algo aunque aquello que describen no produzca necesariamente un sonido.

Por ejemplo:

キラキラ (kirakira)

Puede describir algo que brilla o centellea: estrellas, joyas, luces o incluso unos ojos brillantes.

ふわふわ (fuwafuwa)

Transmite una impresión de suavidad, ligereza o esponjosidad según el contexto.

ぐっすり (gussuri)

Se utiliza al hablar de dormir profundamente.

Aquí ya resulta evidente el problema de traducir オノマトペ simplemente como «onomatopeya». Para comprender estas palabras hay que pensar también en imágenes, movimientos, tacto y sensaciones.

Algunas clasificaciones distinguen además 擬情語 (gijōgo), relacionado con sentimientos y sensaciones internas. Ahí encajan expresiones como わくわく (wakuwaku). Otras explicaciones didácticas utilizan categorías más amplias. No es una contradicción: simplemente existen distintos niveles de clasificación.

20 onomatopeyas japonesas para empezar a reconocer el sistema

Una traducción de una sola palabra rara vez reproduce todos los matices. Esta tabla debe entenderse como una orientación inicial.

JaponésRomanizaciónIdea aproximada
ワンワンwan-wanladrido de un perro
ニャーニャーnyā-nyāmaullido
くすくすkusukusureírse entre dientes
ザーザーzāzālluvia fuerte y continua
しとしとshitoshitolluvia suave y persistente
ガチャgacharuido seco de una puerta, cerradura o mecanismo
ガチャガチャgachagachatraqueteo o ruido repetido de objetos duros
ガタガタgatagatagolpeteo, traqueteo o temblor
バタンbatangolpe relativamente fuerte al cerrar o caer algo
パタンpatangolpe más ligero de un objeto plano
キラキラkirakirabrillar, centellear
ふわふわfuwafuwasuave, ligero, esponjoso
さらさらsarasaratextura o movimiento suave y fluido, según el contexto
ぐるぐるgurugurudar vueltas repetidamente
ふらふらfurafuramoverse de forma inestable o sin rumbo
ごろごろgorogororodar, retumbar o estar ocioso, entre otros usos
ドキドキdokidokilatidos fuertes; nervios o excitación
わくわくwakuwakuexpectación agradable
イライラirairairritación, impaciencia
もやもやmoyamoyasensación difusa de inquietud o falta de claridad

Hay una advertencia importante: la columna de significado no es un diccionario de equivalencias exactas.

ごろごろ (gorogoro), por ejemplo, demuestra por qué el contexto importa tanto. Una misma forma puede asociarse con cosas que ruedan, determinados ruidos o incluso con pasar el tiempo sin hacer gran cosa. Memorizar únicamente «gorogoro = X» puede llevar a interpretaciones equivocadas.

Dokidoki no significa simplemente «pum pum»

ドキドキ (dokidoki) es uno de los mejores ejemplos para entender la diferencia entre sonido y significado.

Su punto de partida son unos latidos fuertes del corazón. Pero cuando aparece en una conversación o narración, normalmente no necesitamos traducirla escribiendo «pum pum».

Imaginemos:

試験の前はドキドキした。
Shiken no mae wa dokidoki shita.

Una traducción natural sería:

«Me puse nervioso antes del examen».

Ahora pensemos en alguien que está a punto de encontrarse con la persona que le gusta. Puede volver a aparecer ドキドキ, pero el matiz emocional ya no tiene por qué ser exactamente el mismo.

El corazón acelerado puede estar relacionado con miedo, tensión, nervios o excitación.

La onomatopeya proporciona una sensación física y el contexto nos ayuda a interpretar la emoción.

Por eso traducir japonés palabra por palabra funciona especialmente mal con este tipo de vocabulario.

Pequeños cambios de sonido pueden cambiar la escena

Las onomatopeyas japonesas permiten apreciar de forma muy clara la relación entre la forma de una palabra y la impresión que produce.

The Japan Foundation utiliza una pareja especialmente ilustrativa:

ガタンガタン (gatan-gatan)
カタンカタン (katan-katan)

Las dos pueden asociarse al traqueteo de algo que se mueve, como un tren. Sin embargo, ガタンガタン transmite un movimiento y sonido más pesados, mientras que カタンカタン se utiliza para un sonido más ligero.

No necesitamos convertir esta diferencia en una regla universal según la cual una consonante siempre significa «pesado» y otra «ligero». Lo importante es observar que cambiar un elemento sonoro puede modificar la impresión transmitida.

Otro ejemplo útil es:

ガチャ (gacha)
frente a
ガチャガチャ (gachagacha)

La primera puede representar un sonido puntual, como el de una cerradura o una puerta. La forma repetida puede describir pequeños objetos duros chocando repetidamente o a alguien manipulando una llave o un pomo una y otra vez.

La repetición no es, por tanto, mero adorno gráfico. Puede formar parte del significado.

La lluvia no hace siempre el mismo ruido

En español podemos escribir «ploc», «plic» o «chof», pero normalmente decimos simplemente que está lloviendo fuerte, suavemente o a cántaros.

El japonés dispone de expresiones miméticas capaces de incorporar esa diferencia directamente.

Por ejemplo:

ザーザー (zāzā)

sugiere una lluvia intensa y continua.

Mientras:

しとしと (shitoshito)

se asocia con una lluvia suave y persistente.

No son dos traducciones de la palabra «lluvia». Son dos maneras de representar cómo se percibe esa lluvia.

Este es uno de los motivos por los que estudiar las onomatopeyas como familias resulta más útil que aprenderlas en una lista alfabética.

Onomatopeyas en manga: no son solo grandes «BOOM»

El manga hace muy visible un recurso que también pertenece al japonés fuera de las viñetas.

Un efecto escrito junto a una puerta puede representar el ruido al abrirla. Otro puede indicar lluvia, pasos o un golpe. Pero también podemos encontrar expresiones que sugieren una mirada, un movimiento silencioso, una sensación o el estado emocional de un personaje.

En otras palabras, el texto puede hacer visible algo que en realidad no «suena».

Eso plantea además un problema interesante para la traducción de manga al español. A veces existe una onomatopeya bastante directa. Otras veces resulta más natural traducir mediante un verbo, un adverbio o incluso dejar que el dibujo transmita parte de la información.

No existe una equivalencia mecánica entre ambos idiomas.

¿Por qué algunas se escriben en katakana y otras en hiragana?

Al encontrarse con manga o textos japoneses, es fácil observar formas como:

ドキドキ

y otras como:

わくわく

Esto puede provocar la tentación de memorizar una regla sencilla: «un tipo se escribe en katakana y otro en hiragana».

La realidad es menos rígida.

Hiragana y katakana pueden contribuir a la impresión visual de una expresión y existen tendencias de uso, pero la elección depende también del término, del contexto y del efecto que quiera producir quien escribe. Especialmente en manga, publicidad y escritura expresiva, la tipografía forma parte del mensaje.

Si todavía confundes ambos silabarios, puedes repasar primero cómo aprender hiragana y después consultar nuestra guía del katakana.

No conviene deducir el significado de una onomatopeya únicamente por el sistema gráfico en el que aparece.

Una misma situación puede expresarse con distintas onomatopeyas

Pensemos en una puerta.

No basta con preguntar:

«¿Cuál es la onomatopeya japonesa de una puerta?»

La pregunta correcta sería:

«¿Qué está haciendo esa puerta y cómo suena?»

The Japan Foundation diferencia, por ejemplo, ガチャ (gacha), relacionado con un sonido relativamente marcado de una puerta, pomo o cerradura, de カチャ (kacha), que puede representar un sonido más pequeño o discreto.

También encontramos バタン (batan) para el cierre o golpe de algo como una puerta con un sonido fuerte, frente a パタン (patan) para un golpe más ligero.

La escena importa.

Eso explica por qué un buen diccionario de onomatopeyas necesita ejemplos y no solo traducciones.

Cómo se usan dentro de una frase

Las onomatopeyas japonesas no viven únicamente como efectos independientes de manga. Forman parte de frases normales.

Pueden aparecer con partículas y verbos, especialmente construcciones como 〜と y 〜する.

Por ejemplo:

ドアがバタンと閉まった。
Doa ga batan to shimatta.
La puerta se cerró de golpe.

O:

わくわくする。
Wakuwaku suru.
Estar ilusionado / sentir expectación.

Esto es importante para quien estudia japonés: aprender solo la forma aislada proporciona vocabulario, pero aprender la construcción en la que aparece permite utilizarla.

Si ya estás entrando en este tipo de estructuras, nuestra introducción a la gramática japonesa básica ayuda a situarlas dentro del funcionamiento general de la frase.

Cómo se usan dentro de una frase

Cómo aprender onomatopeyas sin memorizar cientos

Intentar aprender una lista enorme con equivalencias españolas es probablemente una de las formas menos eficaces de abordar este vocabulario.

Resulta más práctico utilizar cuatro estrategias.

1. Aprender familias de situaciones

En vez de diez palabras aleatorias, compara expresiones relacionadas con:

  • lluvia;
  • movimientos;
  • emociones;
  • texturas;
  • brillo;
  • golpes;
  • maneras de caminar.

Así aparecen las diferencias de matiz.

2. Aprender siempre una escena

No memorices solamente:

わくわく = ilusión

Imagina también la situación: mañana empieza un viaje que llevas meses esperando.

La escena proporciona parte del significado que una traducción breve no puede conservar.

3. Comparar parejas

ガタンガタン frente a カタンカタン.

バタン frente a パタン.

ガチャ frente a ガチャガチャ.

Las parejas permiten percibir diferencias de intensidad, repetición y cualidad sonora que se pierden al estudiar cada palabra por separado.

4. Escucharlas

Este vocabulario tiene una relación especialmente estrecha con el sonido y el ritmo. Leer la romanización ayuda al principio, pero no debería sustituir al japonés escrito ni al audio de hablantes nativos.

Para quien empieza desde el principio, esta es también una buena razón para integrar las onomatopeyas poco a poco dentro de un plan para aprender japonés desde cero, en vez de tratarlas como un diccionario independiente.

¿Se pueden traducir literalmente al español?

A veces sí. Muchas veces, no.

ワンワン puede convertirse en «guau guau» sin demasiados problemas.

Pero una expresión como わくわく suele necesitar palabras como «ilusionado», «emocionado» o «con muchas ganas», dependiendo de la situación.

キラキラ puede convertirse en «brillante», «centelleante», «reluciente» o en un verbo como «brillar».

ふわふわ puede requerir «esponjoso», «suave», «ligero» o alguna explicación distinta dependiendo de qué estamos describiendo.

La mejor traducción no es necesariamente la palabra española que más se parece a la japonesa. Es la que reproduce mejor la escena y el matiz en ese contexto.

Un idioma dentro del idioma

Las onomatopeyas japonesas no forman literalmente otro idioma, pero aprenderlas puede producir esa sensación.

Permiten convertir un ruido en una palabra, pero también transformar en lenguaje el brillo de una luz, el movimiento inseguro de una persona, la textura de un objeto o los latidos acelerados antes de un momento importante.

Ahí reside su interés.

En vez de preguntar únicamente «¿qué significa esta onomatopeya?», merece la pena hacer una segunda pregunta:

¿qué quiere hacerme sentir, escuchar o imaginar?

Cuando empiezas a buscar esa respuesta, ドキドキ deja de ser simplemente «pum pum», キラキラ deja de ser únicamente «brillante» y las onomatopeyas dejan de parecer una colección de sonidos extraños.

Empiezan a revelar una de las formas más expresivas de construir significado en japonés.

Puedes seguir descubriendo Japón, su cultura, su idioma y las historias que se esconden detrás de sus costumbres en nuestra siguiente guía: El signo del Dragón: años, carácter y compatibilidad

Sobre la autoría

Naoko Ishikawa

Naoko Ishikawa escribe en JaponMundo en las secciones «Frases y expresiones», «Cultura y tradiciones» y «Horóscopo chino y calendario», con 46 artículos publicados hasta ahora. Cómo buscamos las fuentes, comprobamos los datos y corregimos los errores lo explicamos en «Cómo comprobamos los datos».

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